La gripe porcina avanza y los inversores buscan medicamentos
La gripe porcina avanza y los inversores buscan medicamentos
29 Abril 2009
A medida que pasan las horas, la gripe porcina se sigue expandiendo en todo el mundo. Realmente me sorprende ver el mapa elaborado por Google al respecto en donde se puede ver cómo el virus se expande a todo ritmo, sin pausa.
¿De dónde apareció este virus? ¿Cómo hizo para mutar? Sobre estos hay muchas dudas y pocas certezas. Hay acusaciones que apuntan a laboratorios militares de Estados Unidos, pero si es así, probablemente nunca sepamos la verdad del origen de este virus.
Si bien el virus se ha expandido hacia varios países cruzando fronteras y llegando hasta Medio Oriente y la región de Asia y el Pacífico, su principal foco se encuentra en México en donde hasta el momento ha causado numerosas muertes.
Quizás sea una manera de llevar tranquilidad a la población, pero las autoridades mexicanas dicen que el virus ha comenzado a atenuar su acción. Eso sería sin dudas una buena noticia. La mala noticia es que el virus ya está instalado en la economía y dejará su marca al menos por este año.
Tan rápidamente como se ha expandido en la población, esta gripe puede provocar una caída adicional de entre 0,5 y 1,5 puntos del PBI mexicano según reconoce el propio gobierno.
Lleno de pesimismo sobre la incidencia de la gripe porcina en México, un reporte de Banif Securities anticipaba: menor actividad económica, menores entradas al país de dólares, menor consumo, mayor déficit público y resultado incierto sobre la tasa de inflación. En realidad, sobre este último tema, el razonamiento lógico nos haría pensar que ante un debilitamiento de la demanda, las presiones inflacionarias tenderían a ceder. Sin embargo, tal como Banif remarca en su informe, esta amenaza puede provocar incrementos en precios de alimentos, bebidas, medicamentos y productos de limpieza.
La enfermedad ha cambiado radicalmente las costumbres de la población. En México, es obligatorio utilizar barbijos, los partidos de fútbol se están jugando a puertas cerradas, se ha reducido la actividad social que aglutine gente y las personas permanecen durante gran parte del día encerradas en sus casas sin salir, a menos que sea extremadamente necesario.
Tal es el temor que ha despertado en algunas personas que ayer por ejemplo me sorprendió la actitud de un argentino que había viajado hacia México y, cuando había arribado al aeropuerto mexicano, decidió retornar a la Argentina al enterarse que la Organización Mundial de la Salud (OMS), había elevado el nivel de alerta a la Fase 4.
Sé que puede resultar una obviedad, pero varias de las principales empresas farmacéuticas a nivel mundial se han visto ampliamente beneficiadas con esta situación. En un informe de recomendaciones de inversión difundido en el día de ayer por el Citi, la entidad financiera había recomendado invertir en acciones de la compañía estadounidense de biotecnología Gilead Sciences Inc (NYSE:GILD).
Gilead Sciences, Inc., es una compañía con sede en California que tiene los derechos del antiviral "Tamiflu", uno de los pocos remedios que ha demostrado ser efectivo contra este tipo de virus. La compañía ya se había beneficiado con el surgimiento de la gripe aviar, la cual le ha reportado multimillonarios beneficios.
El Tamiflu es producido por Roche (OTC:RHHBY), pero Gilead Sciences recibe regalías de Roche por el mismo. Las regalías que recibe van desde el 14% al 22% sobre dicho medicamento. Al agravarse la situación, las acciones de Gilead se han visto beneficiadas y desde el 22 de abril su cotización ha crecido un 8,8%. Mientras el virus se siga expandiendo, también lo harán las perspectivas de ventas del Tamiflu y con ellas los beneficios tanto de Roche como de Gilead.
Todavía no está del todo claro cuánto tiempo el virus amenazará a la economía mundial. Lo positivo dentro de lo grave de la situación es que, para los inversores, se abren las puertas de nuevas oportunidades en un contexto de mercados internacionales hostiles.
Para finalizar, la reflexión acerca de esta situación es que ya no es tan importante si lo peor de la crisis financiera internacional ha pasado, lo que pocos podíamos imaginar era que peores cosas podían ocurrir.
