
La Fed y una decisión arriesgada no solamente para los EE.UU.
Buenos Aires, Argentina
19 de diciembre de 2008
El pasado miércoles, la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) había sorprendido al mercado y anunciaba un drástico recorte de su tasa de interés de referencia llevándola a una banda de entre el 0% y el 0,25%. Este nivel de la tasa de interés de referencia es el nivel más bajo que registra la misma en su historia.
Esta decisión no es menor ya que tiene implicancias no solamente para la economía estadounidense, sino también para la economía mundial en general, y para las economías latinoamericanas en particular.
La decisión de recortar de esta manera las tasas de interés de referencia, más allá de la reducción en sí del costo del fondeo para las entidades bancarias a las que se les asegura un acceso al financiamiento en mejores condiciones, es en sí mismo una señal de que la Fed está decidida a actuar con toda su energía para recuperar a la economía a través de la recuperación del sistema financiero.
Pero también, este recorte de tasas es una clara señal de la situación en la que se encuentra la economía estadounidense. La misma enfrenta un continuo deterioro y requiere sí o sí de una pronta recuperación del consumo de las familias. Y para ello, es vital recuperar la capacidad del sistema financiero de generar financiamiento.
Con el actual nivel de tasas de interés, la Fed se queda sin un instrumento de política monetaria el cual ha utilizado al máximo en poco más de un año buscando descomprimir la situación del sistema financiero estadounidense. De ahora en más, lo que le queda a la Fed es trabajar en otro tipo de mecanismos para facilitar la provisión de liquidez al sistema financiero.
La poca eficacia observada durante todo el ciclo de recorte de tasas muestra que esta política no logra solucionar el verdadero problema del sistema financiero estadounidense.
La decisión de la Fed tuvo un impacto casi inmediato en la cotización del dólar que se ha visto debilitado frente a las principales divisas. En relación al euro, la divisa de la eurozona se ha fortalecido en la semana en alrededor de un 10% respecto a la moneda americana. El dólar también se ha visto debilitado frente a las monedas latinoamericanas.
Pero la incidencia sobre los tipos de cambios nominales no es ni será el único efecto que este recorte de tasas decidido por la Fed tendrá sobre las economías latinoamericanas.
¿Qué implicancias puede tener esta decisión de la Fed para Latinoamérica?
Como ocurre generalmente con este tipo de decisiones, se pueden dividir los efectos entre los que son de impacto inmediato de aquellos que pueden producirse en un lapso mayor.
Como se mencionó anteriormente, lo que se observa en el corto plazo es un impacto sobre los tipos de cambio haciendo que las monedas latinoamericanas se aprecien en relación al dólar. Pero la mejora en el valor de las monedas no ha sido el único efecto. También ha implicado un aumento en el valor de los activos financieros latinoamericanos, en especial de los títulos públicos.
La razón del incremento en el valor de los títulos públicos latinoamericanos radica en que los inversores ante la tasa mínima que se pagan por los bonos del Tesoro norteamericano se están dirigiendo a inversiones con un mayor nivel de retorno. Esto se posibilita por la relativa estabilidad temporal de los mercados.
Según la opinión de Enrique Alvarez, jefe de estrategia de deuda latinoamericana de IDEAglobal en Nueva York: “Lo que la Fed está haciendo es forzando a los inversores a buscar rendimientos en otras partes, lo que los obliga a agitar el espectro del rendimiento y el del riesgo”.
Es en función de lo anterior que para Latinoamérica el recorte de tasas por parte de la Fed podría representar además un ingreso de capitales que hasta hace poco tiempo era impensado para 2009. De todos modos esta probabilidad de ocurrencia no se puede decir que sea considerable ya que el resurgimiento de las turbulencias y los temores en los mercados pueden acabar con el atractivo generado por el diferencial de retornos.
La debilidad del dólar puede generar más de un problema para las economías latinoamericanas. Más allá de que la apreciación relativa del tipo de cambio para Latinoamérica pueda incidir negativamente en el comercio con los EE.UU., un dólar débil puede alentar al alza a los precios de los commodities produciendo presiones inflacionarias para las economías latinoamericanas.
Así la política monetaria de los bancos centrales de Latinoamérica se encontraría bajo tensión al tener que decidir entre enfrentar las presiones inflacionarias o contribuir a la recuperación de la economía.
Por otra parte, en caso de resultar exitosa la política monetaria en lograr la recuperación del sistema financiero estadounidense y con éste, a la economía, ello implicará inmediatamente un beneficio para Latinoamérica en general y para las economías más vinculadas con los EE.UU. en particular, tanto de manera directa (a través de lo que implicaría que la economía estadounidense se recupere) como de manera indirecta (vía efecto sobre los mercados financieros y el resto de las economías desarrolladas).
En materia de precios, por el momento a la economía estadounidense la invade la amenaza deflacionaria, pero el nivel de tasas de interés de referencia, históricamente bajo, puede dar lugar a fuertes presiones inflacionarias una vez que la economía deje atrás el contexto recesivo y comience su recuperación. Ello podría dar lugar a un proceso de bruscas alzas en las tasas de interés que pueden generar movimientos desestabilizadores para las economías latinoamericanas que deberán estar preparadas para este tipo de situaciones.
Como se puede observar, la decisión de llevar la tasa de interés de referencia a niveles neutros por parte de la Fed tiene implicancias no menores para las economías latinoamericanas, al incrementar la inestabilidad del contexto económico.
Se abre de este modo un amplio abanico de resultados posibles para las perspectivas económicas de la región en función de los factores que resulten predominantes. Es por ello que queda en el aire la siguiente pregunta que sólo el transcurrir de los meses podrá responder ¿Habrá sido beneficioso para Latinoamérica el nuevo recorte de tasas en los EE.UU. o representará una nueva serie de problemas?

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