¿ La mayoría de los grandes bancos de EEUU está en quiebra?

¿La mayoría de los grandes bancos de EEUU está en quiebra?
Buenos Aires, Argentina
17 de diciembre de 2008
¿Qué se puede hacer ante la crisis del sistema financiero estadounidense?
Mucho se ha discutido sobre la responsabilidad que les cabe a las entidades financieras estadounidenses por la crisis en el mercado de hipotecas subprime. Pero casi ha existido unanimidad acerca de la necesidad de que el gobierno de los EE.UU. intervenga para rescatar a las entidades financieras evitando de este modo un colapso generalizado muy dañino para la economía estadounidense.
Así el gobierno de George Bush ha estado destinando miles de millones de dólares en rescatar a las entidades financieras en problemas (salvo a Lehman Brothers que por mala fortuna requirió de ayuda oficial en el único momento en que el gobierno estadounidense no estaba dispuesto a otorgarla).
El pueblo estadounidense sin mayores manifestaciones, ha sido testigo de cómo el dinero de sus impuestos iba a parar a manos de aquellos que irresponsablemente llevaron a la economía a la actual situación de crisis, sin ser castigados por ello. La única protesta que se oyó al respecto se produjo con el megaplan de rescate de activos financieros por US$ 700.000 millones.
Ante esta situación en donde muy pocos se manifiestan abiertamente en contra de la asistencia oficial a las entidades en problemas, me llamó mucho la atención una entrevista realizada por el site español “Libertad Digital” a Jim Rogers, presidente de Rogers Holdings, con base en Singapur, y cofundador con George Soros del fondo de inversión Quantum, en donde criticaba duramente la acción del gobierno estadounidense y alertaba sobre la salud de las grandes entidades financieras.
Rogers en dicha entrevista fue terminante sobre la salud de los grandes bancos estadounidenses: “La mayoría de los grandes bancos de EEUU están en quiebra”.
Además Rogers manifestó que a su entender los esfuerzos del Gobierno por salvar al sector financiero son erróneos, ya que beneficia a las entidades menos eficientes. Para Rogers, es una situación indignante y moralmente escandalosa.
Creo que la entrevista a Jim Rogers da lugar a la reflexión, la cual no ha tenido demasiado espacio ante la urgencia de los acontecimientos.
La actual crisis financiera internacional, además de los enormes costos que está implicando para la economía global, está engendrando problemas a futuro por las decisiones de política económica que se han llevado a cabo con el objeto de limitar su magnitud.
Para Rogers, los gobiernos envían una señal peligrosa a las entidades financieras: “Les están diciendo a los bancos: no tenéis por qué revelar vuestra situación. Podéis continuar empleando un balance falso… Todos estos agentes están en situación de quiebra”.
Si bien los rescates a las entidades financieras en problemas tuvieron como objetivo evitar una crisis de mayor magnitud para el sistema financiero y la economía real, no dejó de ser una señal totalmente negativa hacia el mercado ya que alienta a que las acciones irresponsables se repitan a futuro (lo que los economistas conocemos como riesgo moral).
Y el razonamiento es lógico para los directivos de las instituciones financieras: “Si no me castigan cuando tengo un comportamiento peligroso, si me ayudan cuando estoy en problemas, entonces voy a elegir posiciones riesgosas que me den ganancias ilimitadas y pérdidas acotadas”.
Así el panorama para el sistema financiero estadounidense encuentra a sus entidades con graves problemas en el presente y con una distorsión de incentivos para el futuro.
Mientras tanto la Fed continúa recortando la tasa de interés para ayudar a la recuperación de la economía norteamericana a través de la recuperación del sistema financiero. Pero el sistema financiero estadounidense no logra recuperarse de la crisis que él mismo ha generado.
Es por ello que las perspectivas de recuperación de la economía estadounidense no se apoyarán en la política monetaria y su incidencia sobre la capacidad del sistema financiero para activar el aparato productivo a través de la generación de crédito.
La política fiscal expansiva aparece en estos momentos como el elemento clave para la recuperación económica de los EE.UU.
Con este panorama, Barack Obama sabe que tiene varios desafíos por delante, pero de los que se podrá ocupar una vez que la economía supere la situación recesiva. El primero es lograr una reducción gradual en el déficit fiscal que contribuirá a reducir también la brecha externa negativa. Su segunda tarea se relaciona con fomentar una más efectiva regulación y supervisión del sistema financiero estadounidense para limitar comportamientos sesgados hacia el riesgo que puedan producir nuevos episodios de crisis.
Considero que el gobierno estadounidense así como le ha exigido al sector automotriz una profunda reestructuración, debería también exigírselo a las entidades que conforman el sistema financiero norteamericano.
Es así que una mayor regulación y supervisión con una mayor autodisciplina y transparencia de mercado aparecen como elementos claves para recuperar la fortaleza del sistema financiero de los EE.UU.
La crisis actual representa problemas presentes y a futuro. ¿Estará en condiciones el gobierno estadounidense de resolver los primeros y en evitar que los últimos tengan posibilidades de producirse?
