¿Puede Argentina sufrir una crisis como la del 2001?
Ayer recordábamos el séptimo aniversario de la imposición del corralito financiero en Argentina, medida adoptada por el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo, con el objeto de frenar la fuga de capitales y la salida de depósitos del sistema financiero.
La instauración del corralito financiero fue el principio de una sucesión de hechos que desencadenaron en la renuncia de Fernando De la Rúa como presidente argentino (Cavallo se fue casi al mismo tiempo), y el fin de la convertibilidad.
En aquel tiempo, el déficit fiscal crónico del gobierno y los problemas en la cuenta corriente, sumado a las dificultades que encontraba el gobierno para acceder al financiamiento externo, comenzaron a deteriorar las bases del modelo, deterioro que se fue acelerando a medida que corría el 2001 y el sistema financiero veía cómo los depósitos huían sin freno (y también los capitales del país).
En el pensamiento de los argentinos, estos hechos parecieran que se sucedieron hace mucho tiempo, pero en realidad no hace tanto. Es que han pasado tantas cosas en el medio, que es muy difícil pensar que las mismas pudieran ocurrir en un lapso tan corto.
Pero en estos momentos, el recuerdo de aquellos hechos no pretende quedar en eso solo, sino que hace reflexionar acerca de la posibilidad de que una situación de crisis como la vivida se pueda llegar a producir en el contexto actual.
Es que actualmente existen múltiples factores, no menores, que pueden generar una incidencia negativa decisiva para llevar a la economía argentina a una crisis. Desde el exterior la crisis de los mercados financieros internacionales y la recesión económica global, han impactado en la Argentina a través de diferentes canales. Pero para Argentina, los factores de mayor preocupación son de origen interno.
Lo positivo del contexto actual argentino son sus superávits gemelos: fiscal y externo, aunque los mismos están siendo seriamente amenazados, principalmente este último.
Si uno quiere buscar situaciones similares entre lo ocurrido en la crisis del 2001 y el escenario económico actual, se puede mencionar el drenaje de depósitos del sistema financiero observado en los últimos meses y una tendencia hacia la dolarización de los activos por parte de los ahorristas. Claro que la magnitud de ambos movimientos es mucho menor a la observada en la crisis del 2001, al tiempo que el gobierno cuenta con herramientas para frenar estas situaciones.
¿Puede Argentina sufrir una crisis como la de 2001?
En principio habría que decir que no, ya que la situación actual de la economía argentina, como mencionara anteriormente, es diferente a la observada en aquel entonces y la misma tiene hoy por hoy, mucha más flexibilidad (algo que no le permitía la convertibilidad) y herramientas para superar los momentos difíciles sin tener que pagar un costo alto como le ocurrió con el final de la convertibilidad.
Digo “en principio”, porque uno observa muchas veces cómo el gobierno argentino se autolimita en su acción de política económica cuando se niega a reconocer la realidad. Esta negación sistemática impone una restricción a las posibilidades de acción como la convertibilidad impuso en su momento. Un caso testigo de esto, es lo que ha ocurrido con la cuestión inflacionaria, que al negarse la realidad cuando la misma había superado el 12%, ésta se incrementó sin pausa hasta superar el 30% (en este sentido, la crisis externa y las turbulencias internas, le hicieron bien a la economía argentina).
En estos momentos, el gobierno continúa trabajando en medidas tendientes a alentar la actividad económica desde diferentes frentes y seguramente hoy habrá anuncios al respecto.
Pero más allá de esta actitud de negación que ha demostrado como característica el gobierno, en los últimos tiempos ya sea por necesidad o por motivos nobles, se lo ha visto aceptarse preocupado por la situación económica actual del país, lo cual hace suponer que el escenario de negación, perdería viabilidad.
Entonces, suponiendo a un gobierno con capacidad de reacción, el riesgo al que se enfrenta actualmente la economía argentina indudablemente no es de la gravedad del que tuvo que enfrentar con el fin de la convertibilidad, aunque el mismo no sea un riesgo menor como para despreciarlo.
El riesgo actual, al que muchos economistas han hecho referencia en los últimos días, es que el país, enfrente un escenario de crecimiento nulo. Así es que ya se anticipa que la inversión privada y el sector externo serán los componentes del producto que más afectados estarán por la situación actual de crisis externa y turbulencias internas. El consumo de las familias también sentirá el impacto, mientras que el gasto público actuará compensando parcialmente el deterioro de los demás componentes del PBI argentino.
¿Qué debería hacer el gobierno en estos momentos? Más allá de las medidas de política económica que pueda llegar a adoptar el gobierno en estos momentos, creo que lo mejor que puede hacer es aprovechar que la crisis lo ha obligado a un sinceramiento parcial para de este modo sincerar totalmente los problemas de la economía argentina y comenzar a buscarle solución.
Los momentos de crisis como el que se está viviendo, más allá de las preocupaciones que puedan generar, son momentos propicios para cambios de fondo en la política económica de los países. Es que la situación de crisis facilita que los diferentes sectores que pugnan por los beneficios, acepten ceder en la negociación facilitando la adopción de medidas que en otro momento hubiesen parecido imposibles de concretarse.
Así por ejemplo, se podría pensar que en este contexto, al gobierno se le haría más fácil sentar a los trabajadores y a los empresarios y pedirles a los primeros que cedan, al menos parcialmente en sus reclamos salariales, y a los segundos que mantengan las fuentes de trabajo y eviten incrementos de precios en sus bienes y servicios.
Argentina enfrenta un gran desafío, y dentro de este gran desafío, una gran oportunidad de corregir los errores que ha venido cometiendo ¿Lo aprovechará?
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
