¿Cuál es el plan para sacar a EE.UU. de la crisis?
Nota de la Editora: arrancó el vaudeville. Paulson modifica el plan original de rescate, y si bien dice que los problemas en el sector financiero se disipan, el mercado no le cree y sigue bajando. Bush se arrepiente de un par de errores de su gestión, y ya confrontan con Obama en la transición. Para todos los gustos: desde lo político a lo económico. Me pueden dejar sus mensajes en paola@latinforme.com
¿Cuál es el plan para sacar a EE.UU. de la crisis?
Buenos Aires, Argentina
13 de noviembre de 2008
Mientras Obama sigue preparándose para tomar el timón del barco de la economía estadounidense que se encuentra navegando por aguas tempestuosas, le pide a Bush que haga el máximo esfuerzo para evitar que se profundice la situación de crisis, durante los días que le restan en el poder.
Pero desde el gobierno de Bush parecen no hacerle demasiado caso. Al menos eso parece observarse con algunas decisiones que alteran los nervios. En el día de ayer, el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, anunció modificaciones en el plan de salvataje aprobado por el Congreso de los EE.UU., las que generaron gran preocupación en los mercados.
Mientras tanto, llegando al final de su mandato, George Bush se reconoce arrepentido por algunos errores: “Me arrepiento de algunas cosas que no debería haber dicho”, decía. Bush cree haber hecho las cosas bastante bien, ya que reconoció como errores solamente el haber pedido vivo o muerto a Osama Bin Laden y el haber considerado que la guerra de Irak estaba terminada a finales de 2003.
Quizás se ha olvidado que la mega crisis que afecta a su país y al mundo entero es producto de errores graves producidos en su gobierno. La economía estadounidense está ahora en una situación de gran fragilidad, no solamente por la crisis subprime sino también a causa de los desarreglos económicos realizados por el presidente que destruyó en sus mandatos todo el trabajo realizado por la gestión Clinton de ordenar las cuentas fiscales (casualmente con un grave déficit producido por la gestión de George Bush padre).
El estadounidense común no se deja engañar por Bush y es por eso que en la encuesta realizada conjuntamente por CNN y la Compañía de Opinión Pública, el 76% de las personas encuestadas expresaron su descontento por el proceder del presidente Bush durante su mandato. De este modo, Bush logra ser el presidente más impopular de la historia moderna estadounidense.
Como les comentaba en el último artículo sobre EE.UU ., la situación de la economia estadounidense es preocupante y los problemas se siguen sumando. En los últimos días, el sector automotriz entró en escena con Ford ( NYSE:F ) y General Motors ( NYSE:GM ) que desde comienzo de año, acumulan entre ambas, pérdidas por US$ 30.000 millones.
Ante dicha situación de crisis, General Motors acaba de decidir la reducción de su producción planeada en un 20% para el 2009 para de este modo, recortar gastos con el objetivo de evitar despidos. Es que si mantenía el nivel de producción planeado, hasta corría el riesgo de quedarse sin liquidez, lo que la hubiera llevado a colapsar ante la falta de financiamiento. A poco de cumplir 100 años de vida, la mayor automotriz del mundo enfrenta la posibilidad de caer en bancarrota.
Pero volviendo al tema de los US$ 700.000 millones, Henry Paulson, anunció que con dicho dinero del megaplan de rescate aprobado a fines de setiembre, se ampliarán las ayudas a otros sectores de la economía en detrimento de bancos y otras instituciones financieras, a los que ya no comprará sus activos tóxicos.
A modo de justificación, Paulson realizaba las siguientes declaraciones en el día de ayer, las cuales fueron reflejadas por el site español “El Economista”: “Necesitábamos actuar con rapidez y firmeza, y la compra de activos ilíquidos, nuestro objetivo inicial, habría requerido de más tiempo para ser puesta en práctica y no habría resultado suficiente dada la severidad del problema”.
Cuando se lee la noticia de que el Tesoro dejará de comprar activos tóxicos, uno no puede evitar atemorizarse pensando en que ello podría derivar en nuevas caídas de bancos, lo cual reactivaría la crisis. Pero la lógica que persigue el secretario del Tesoro es lograr actual con la mayor rapidez posible sobre la economía y dado que el proceso de adquisición de activos tóxicos demoraría más tiempo de lo deseado, es que se busca actuar en otros sectores afectados para apuntalarlos.
La cuestión que surge aquí es que la justificación dada por Paulson no parece ser un elemento que surgiera imprevistamente ya que desde antes de ser aprobado el megaplan, se sabía que el mismo iba a demorar en ser aplicado y tener efectos positivos. Es por ello que el argumento planteado no parece tener demasiado sustento.
A pesar de que la compra de activos tóxicos dejó de ser la prioridad para Paulson, no así la generación de nuevo financiamiento, más allá del sistema bancario, el cual se considera vital para la recuperación de la economía estadounidense. Por ello Paulson anunció que la Fed y el Tesoro están estudiando el desarrollo de una línea de crédito destinada a valores respaldados por activos de máxima calidad “AAA” y a animar a los inversores privados a regresar a este mercado.
Por otra parte, desde la Fed, la Federal Deposit Insurance Corp, la Office of the Comptroller of the Currency y la Office of Thrift Supervision se les ha pedido a las entidades bancarias estadounidenses que contribuyan a la recuperación de la economía generando crédito. Para ello han emitido un comunicado conjunto en el que se puede leer: “Las agencias esperan que todas las organizaciones bancarios cumplan con su rol fundamental en la economía como intermediarios de crédito a empresas, consumidores y otros prestatarios solventes”.
Además, Paulson y Bernanke están trabajando para lograr la reactivación del mercado automotor, tan duramente golpeado por la crisis, como comentáramos anteriormente, generando financiamiento para la adquisición de vehículos.
Para los deudores hipotecarios, la Agencia Federal de Financiamiento de Viviendas, anunció un plan de auxilio consistente en la reducción de las tasas de interés, límites en el valor de la cuota vinculados al nivel de ingreso familiar y extensiones del plazo de las hipotecas hasta un lapso de 30 o 40 años.
La multiplicidad de anuncios que realiza el gobierno estadounidense y los cambios en las decisiones tomadas, inevitablemente hacen pensar que EE.UU., no tiene un plan definido para salir de la crisis actual.
Todos parecen ser esfuerzos descoordinados y sin una idea clara. Esto enciende una luz de alerta ya que el gobierno norteamericano podría llegar a dilapidar varios miles de millones de dólares sin lograr los resultados esperados.
¿Cuál es el plan para sacar a EE.UU. de la crisis? Creo que es la pregunta sobre la cual deberá trabajar Obama para articular todos los esfuerzos realizados por el gobierno de una manera eficaz. Para ello, se deberá realizar un diagnóstico más profundo de la situación para identificar los puntos débiles sobre los cuales trabajar.
Obama tiene a favor que su elección ha renovado la esperanza del pueblo estadounidense, pero tiene en contra que con el transcurso del tiempo, si no logra resultados en el corto plazo, las presiones irán en aumento.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
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