El dólar es la principal amenaza para Chávez
Nota de la Editora : Bush tiene un modo de destruir a Chávez sin mover un dedo. El venezolano lo hace solo, y en su propia tierra. Son sus políticas las que, de no mediar un cambio rotundo, lo terminarán ahorcando. Nos pueden dejar sus comentarios en www.latinforme.com
El dólar es la principal amenaza para Chávez
Buenos Aires, Argentina
29 de octubre de 2008
¿A cuánto cotiza el dólar en Venezuela? Una buena pregunta que tiene más de una respuesta. Es que depende de si estamos hablando de la cotización del dólar oficial, ése que no se puede adquirir o si estamos hablando de la cotización del dólar paralelo, ése que sí se puede conseguir pero no al precio que promete el Banco Central de Venezuela en la cotización oficial. Ni siquiera se puede adquirir a un valor algo cercano a dicha cotización oficial.
En las últimas jornadas, el conocido como "dólar permuta" en Venezuela (que representa la mayor referencia del mercado no oficial que se genera en el canje de bonos soberanos por bonos del Tesoro de Estados Unidos) cotizaba en la jornada de ayer a 5,30 bolívares en la punta vendedora, luego de que a fines de la semana pasada rondara los 6,0 bolívares por dólar, esto es, casi tres veces la cotización fija oficial que está en 2,15 bolívares por dólar.
La cotización del dólar paralelo en Venezuela se disparó dado el incremento de las expectativas devaluatorias que existen en el país. Las expectativas sobre una eventual devaluación del bolívar fuerte son elevadas a pesar de que el Gobierno ha dicho que mantendrá en el 2009 la paridad vigente desde el 2005.
En las oscuridades del mercado, un operador consultado por la agencia Reuters, decía al respecto: “Las perspectivas para el país cambiaron radicalmente en menos de un mes. Los riesgos de devaluación han aumentado a medida de que el crudo ha bajado”.
Esta declaración de este anónimo operador, sinceramente me resultó bastante razonable considerando la situación por la que atraviesa Venezuela. Es que ante la imposibilidad de mover la cotización internacional del petróleo, algo tiene que hacer Chávez para evitar que se desplomen sus ingresos por la venta de su oro negro. Y una buena alternativa de incrementar sus ingresos, si bien no en dólares, pero al menos en bolívares fuertes (¿fuertes?), es a través de la devaluación de su moneda.
Pero esta potencial devaluación podría resultar elevada, en línea con las necesidades del gobierno de Chávez para mantener sus cuentas bajo. Entonces, si las cuentas venezolanas pudieran cerrar sin mayores inconvenientes con un precio del petróleo un 10% mayor: ¿Por qué no devaluar la moneda venezolana en un 10% y así lograr ese mayor ingreso que se necesitaría? Lógicamente ésta no es una idea que recomendaría yo, sino que imagino que puede ser una alternativa que está evaluando Chávez.
Pero la OPEP ya pensó en una estrategia que beneficia a Chávez, aunque no resuelve totalmente el problema que se le ha producido por la fuerte baja en el precio del petróleo, y que consiste simplemente en la reducción de la producción diaria de barriles. En este acuerdo arribado, Venezuela reduciría su producción diaria de barriles de petróleo en 129.000. Si bien es una decisión que les sirve a estos países, incluido Venezuela, para sostener el precio del barril del petróleo, ciertamente no es una buena decisión en momentos en que la economía mundial está a las puertas de una recesión.
Esta decisión podría agravar la situación de crisis global al generar algún tipo de impulso inflacionario. Y para Venezuela ello podría tener implicancias negativas en términos de inflación importada, con lo cual, quizás el beneficio de esta medida resulte ser nulo.
Pero volviendo al tema del dólar, su valor en Venezuela mantiene muy preocupado a su ministro de Finanzas. Alí Rodríguez Araque, admitió en una entrevista televisiva que ello representa un dilema para el gabinete económico: “alguien me dirá, bueno, si tienes un dólar sobrevaluado, entonces es más fácil importar que producir, en parte eso es cierto, pero también es cierto que como tenemos una gran dependencia de las importaciones, si devaluamos vamos a encarecer fuertemente las importaciones”.
Pero en función del valor que exhibe el dólar paralelo, está claro que hace tiempo, la cotización oficial del dólar en Venezuela es una cotización ficticia. Lo que está haciendo en otras palabras el gobierno venezolano es subsidiar el valor del dólar para poder importar productos de necesidad para la población sin que ello se traslade a precios. Pero esto aumenta las distorsiones en una economía que cada vez piensa menos en producir.
Y dado el alto nivel inflacionario que tiene la economía de Venezuela (que al mes de septiembre, acumula un alza del 21,8%, siendo la variación interanual del 36% para el índice minorista y del 53,3% para el rubro alimentos), los costos de producción de las empresas venezolanas aumentan a mayor ritmo que lo que lo hacen los de las empresas de los principales socios comerciales del país (esto es: Estados Unidos, Brasil y Colombia).
Esta situación de la cotización del dólar en Venezuela en un valor totalmente ficticio, está destruyendo gran parte de los sectores productivos del país, transformando a Venezuela prácticamente en productor de un único bien: el petróleo.
Según publica en una nota el periódico venezolano “El Universal”: “Las estadísticas del Banco Central desnudan los efectos de la sobrevaluación (del bolívar fuerte). Al contrastar el primer semestre de 2005 con igual lapso de 2008, las importaciones registran un incremento de 102% mientras que las exportaciones no petroleras, un termómetro de cómo marcha el intento por disminuir la dependencia del crudo, caen 13,2%”.
La situación de la economía venezolana ciertamente es más que compleja. Pero se hace cada vez más indispensable que se tomen medidas económicas inmediatas para combatir el flagelo inflacionario y para ajustar el valor del dólar, al menos gradualmente.
Si Chávez no reacciona, entonces la moneda de su “principal enemigo” terminará por destruir a su gobierno. Así el dólar, se ha transformado en una de las principales amenazas de Chávez.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
