La crisis internacional no preocupa a Perú, que sólo piensa en crecer
¿Está Perú realmente sólido como para no preocuparse por la crisis internacional? ¿Confianza bien fundada o exceso de optimismo? Perú desafía al mundo y le hace una apuesta.
Superada la crisis en su gabinete (o al menos en parte), el presidente de Perú, Alan García, vuelve a pensar en el crecimiento de la economía y a ocuparse por atraer inversores, mientras se muestra no muy preocupado por la crisis financiera internacional que está poniendo los nervios de punta a varios países latinoamericanos.
La crisis financiera internacional prácticamente no ha modificado los planes económicos del gobierno de Perú. Alan García se está ocupando de incentivar a los inversores extranjeros a que inviertan en el país, exponiendo los múltiples atractivos que su economía ofrece actualmente. Para este año, Perú espera captar US$ 8.305 millones de inversión extranjera directa. Más que optimista es esta cifra estimada, ya que supera en un 55% a la registrada en 2007, cuando ascendió a US$ 5.343 millones y la crisis financiera internacional no estaba tan instalada en los mercados mundiales.
La evolución de la inversión extranjera directa en Perú en un momento crítico para la economía mundial da muestras de la valoración que los inversores internacionales realizan de sus logros y de su fortaleza y evidencia un reconocimiento de las oportunidades de negocio que la misma ofrece.
En estos días se han vuelto a confirmar las expectativas de crecimiento de la economía peruana que para este año se ubicaría en el 9%, según estimaciones del propio gobierno (ya para el 2009 las proyecciones de crecimiento se ubican en un no menos importante 7%). En este sentido, Alan García decía con orgullo: “Vemos con satisfacción y confianza cómo nuestro país se sostiene firmemente a pesar de los temblores internacionales y que las consecuencias de esas crisis financieras encuentran a nuestra patria en buen pie”.
Tal es la confianza del gobierno peruano sobre la fortaleza de su economía y sobre lo bien vista que es desde el exterior, que decide redoblar la apuesta y emitir en breve títulos de deuda a 30 años en medio de las peores turbulencias internacionales de los últimos tiempos. Alan García se refería a esta decisión destacando: “El ministro de Economía (Luis Valdiviezo) presentó una propuesta inteligente y desafiante. En medio de la crisis y cuando la gente retira su dinero de los bancos norteamericanos, el Perú hace una oferta: quién compra bonos peruanos a 30 años. Así veremos como un termómetro, que ahorristas mundiales o fondos de pensiones vendrán a comprar estos papeles”.
Para García, la emisión de estos títulos será una muestra de confianza hacia su economía: “Estoy seguro que el ministro de Economía ganará la apuesta y que muchos dirán: el Perú es un país sólido, le compraré sus papeles y luego me pagará el capital y los intereses respectivos. Esa será una prueba de confianza”.
Por otra parte, el avance de la economía peruana, a pesar de la crisis internacional, se observa también en materia comercial del país. En noviembre próximo, los representantes del gobierno peruano se reunirán con sus pares europeos para definir el proceso de negociación del pilar comercial de un acuerdo de asociación. Además, en los últimos días, ha comenzado la VI y última ronda de negociaciones para un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Perú y China.
La solidez de la economía peruana para no pensar tanto en la crisis financiera internacional y enfocarse en crecer, se apoya también en la fortaleza del Banco Central de Reserva de Perú. El Banco Central cuenta con reservas suficientes para enfrentar cualquier turbulencia y así lo afirma el viceministro peruano de Economía, Eduardo Morón: “Antes de entrar al MEF hicimos un cálculo de cuánto debería ser un nivel óptimo de reservas y ese nivel bordeaba algo más de US$ 20.000 millones, lo cual ya se ha superado”. Es que las reservas internacionales que posee la entidad rectora de la política monetaria ascienden a US$ 34.421 millones.
Además, el Banco de Reserva ha dispuesto medidas para asegurar la liquidez del sistema financiero en caso de crisis, evitando de este modo que se produzcan situaciones de estrés.
Contrariamente a lo que ha ocurrido en otras economías latinoamericanas, las turbulencias internacionales no han generado un gran efecto sobre el valor de la moneda peruana. El dólar en Perú, que cotiza actualmente por los 3,09 nuevos soles peruanos, no ha observado grandes variaciones. Este es un positivo adicional para que el país atraiga inversiones que ven en la estabilidad cambiaria ante las turbulencias, un elemento de seguridad para la rentabilidad de las mismas.
En estos momentos de crisis, la economía peruana viene demostrando que ha logrado una interesante evolución que se observa en su estabilidad y fortaleza a pesar de la crisis, y que le permite seguir enfocándose en el crecimiento.
La economía de Perú, en donde se busca priorizar la previsibilidad, se convierte así en un referente a seguir por otras economías que sufren por no tener un horizonte definido tal como le ocurre a la Argentina, en donde sus mercados cerraron con caídas récord y con un riesgo país rompiendo la barrera de los 2000 puntos ante el desconcierto existente por sus decisiones de política económica.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
