Un nuevo saqueo en la Argentina. Esta vez (nuevamente, desde el gobierno de Perón que se hizo por vez primera) el gobierno estatiza las cajas de jubilaciones y pensiones privadas. El obvio escenario: la bolsa se destruyó, los bonos derraparon nuevamente y el riesgo país en fuerte suba. El escenario pinta oscuro para la Argentina. Y ya lo venimos advirtiendo desde hace más de un año en nuestras columnas.

¿Puede el Estado ser más eficiente que el sector privado en el manejo de los ahorros para el retiro de los trabajadores argentinos?
Claramente ésta es una pregunta que casi sin pensar, tiene una respuesta por la negativa. Pero en la manera en que ayer fue presentada la decisión de eliminación del sistema privado de jubilaciones y pensiones, daba la sensación de que el gobierno resultaría claramente más eficaz en el manejo de los ahorros de la población.
En el acto de la firma del proyecto que prevé cambios en el sistema de las jubilaciones, la presidente argentina, Cristina Fernández de Kirchner, decía: "Hoy estamos decidiendo sobre el patrimonio de los jubilados de nuestro país", a lo que agregaba: “Venimos a dar por terminado el experimento fracasado del régimen de capitalización”.
Luego de la firma de la presidente argentina del proyecto, el titular de la Anses (Administración Nacional de la Seguridad Social), Amado Boudou, respondía algunas críticas: “Hemos escuchado hablar que el Gobierno viene a hacer un saqueo. La única motivación es rescatar de la incertidumbre a nuestros futuros jubilados y a los que hoy en día están en el régimen de capitalización”.
Este proyecto de reforma contempla la eliminación del sistema de capitalización, la absorción del Estado de los fondos aportados por los trabajadores a las AFJP (Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones), y el reconocimiento por parte del Estado de los años de aportes de los trabajadores a las AFJP.
La idea de una mayor eficacia con el nuevo sistema que pretende implantar el gobierno choca inevitablemente con la siguiente pregunta: ¿Cómo se podría esperar que el gobierno argentino sea eficaz en el manejo del sistema de jubilaciones si ya ha demostrado claramente en épocas pasadas, su total inoperancia en la materia?
Ante este proyecto ya se han observado las primeras opiniones en contra, entre las cuales se encuentra la del mercado. ¿Qué opinión dio el mercado al respecto? Caída de la bolsa en un 10,99%, caída de los bonos que cerraron en algunos casos en más de un 11% abajo y aumento del riesgo país en más de un 15% hasta alcanzar los 1.679 puntos básicos, durante la jornada de ayer. Simplemente concluyente fue la opinión del mercado. Ya los rumores de la jornada del lunes habían golpeado al mercado local que, contrariamente a lo que ocurría en las principales bolsas mundiales, cerró con una marcada baja.
Hace tiempo que el gobierno miraba con ciertas intenciones el dinero de las AFJP, cuando por ejemplo, hacía referencia a la idea de que el sector financie proyectos de infraestructura, entre otras ideas que tenía sobre la utilización de los recursos de las administradoras. Parecía inminente una intervención sobre las mismas, tal cual como lo habían hecho gobiernos anteriores con decisiones que pusieron al sistema al borde del colapso. Es que el volumen de fondos que manejan las AFJP es muy tentador para un gobierno al cual le resulta cada vez más difícil hacerse de fondos.
Lo cierto es que, ante este hecho casi consumado, al que le resta la aprobación del Congreso, ya se comienza a escuchar el siguiente lamento del trabajador argentino que descree que lo que viene será mejor: ¡Qué difícil es programar el retiro de los trabajadores en Argentina!
Lamentablemente el trabajador argentino prácticamente no tiene forma de asegurarse un buen ingreso en su retiro ya que cuando la instauración del sistema privado de jubilaciones y pensiones hacía pensar que se podía acceder a una buena jubilación en función de la contribución de los trabajadores, el país con sus crisis recurrentes se encargó de destruir esta ilusión.
¿Por qué las AFJP no resultaron rentables para el trabajador? Quizás la culpa la tengan no solamente las administradoras, sino también el propio Estado si se tiene en cuenta, como se observa en el último informe del sector, que más del 55% de la cartera de inversión de las mismas se encuentra colocada en activos del gobierno, los cuales se desplomaron en su valor en los últimos meses producto de las manipulaciones estadísticas y los errores en el manejo de la economía. No por nada, el riesgo país de Argentina se encuentra en los niveles actuales.
Entiendo que si el sistema privado de jubilaciones y pensiones de Argentina no resultó lo suficientemente rentable, ello no quiere decir que los sistemas privados de pensiones no sean eficaces. Claramente la experiencia mundial muestra que lo más conveniente para asegurar el retiro de los trabajadores es que el mismo se apoye en un sistema privado de pensiones. Uno se podría preguntar: ¿No han fallado acaso las regulaciones impuestas por el gobierno? ¿No le ha dado la inestabilidad del país, el golpe mortal al sistema privado de jubilaciones y pensiones?
Por lo anterior, creo que no vale la pena discutir acerca de si el sistema privado de pensiones argentino resultó ser ineficaz o no, sino avanzar en el análisis y tratar de indagar un poco más allá sobre los verdaderos motivos por los que el gobierno se interesa en reestatizar al sistema de pensiones.
Sobre ello, creo que hay una coincidencia casi unánime de que detrás de la decisión del gobierno hay una necesidad y un interés por la caja que genera el sistema. Las AFJP reciben un flujo anual de $ 15.000 millones (alrededor de US$ 4.600 millones), que resultarían de gran utilidad para el gobierno en un 2009 en donde los mercados internacionales se encontrarán cerrados para financiar a la Argentina.
Pero los temores que genera esta decisión van más allá y hay quienes piensan desde la oposición que partes de estos fondos podrían ser utilizados para incrementar el gasto público en un año electoral. Así, el despilfarro de los fondos recaudados por el sistema pueden condenarlo al fracaso en poco tiempo.
Lo cierto es que más allá de todo, no existe garantía de que el gobierno argentino pueda mejorar la eficiencia del sistema de jubilaciones.
Para peor, la decisión atenta contra el desarrollo del mercado de capitales local. Esto se debe a que, si bien el aporte de las AFJP en el mercado de valores local no resultaba ser demasiado relevante, generaba un mayor flujo de fondos y una mayor liquidez en el mercado. Con la mejora en la situación económica del país, que se podía traducir en una mejora en la calificación de las empresas cotizantes, las AFJP podrían haber aportado un mayor flujo de fondos para financiar al sector empresario a través del mercado de capitales.
Y no solamente la decisión golpearía al mercado de valores, sino también el sector bancario se vería afectado por la salida de depósitos propiedad de las AFJP. Las AFJP tienen colocadas el 7,47% de su cartera en depósitos a plazo fijo, por un valor de $ 7.054 millones.
Si tengo que dar una opinión sobre la decisión de estatizar completamente el sistema jubilatorio y de pensiones argentino, diría que aquí podría estar sembrándose la causa para una futura crisis de la economía. Lo más probable es que el mal manejo del nuevo sistema, derive en un déficit sistemático y en crecimiento que cualquier shock negativo que pueda sufrir la economía, lo puede llegar a transformar en algo insostenible.
Finalmente, debo decir que claramente no es una buena decisión la que acaba de tomar el gobierno argentino en un momento en el que debe salir a frenar despidos en las empresas, como ocurrió en el caso de Easy, ante el deterioro de la economía. El país necesita, además de restaurar la confianza en su economía, de un mayor volumen de inversión productiva para crecer, pero el mensaje constante del gobierno disuade a los empresarios tanto locales como extranjeros de embarcarse en la aventura de apostar por el país.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo