Devaluación del real en Brasil…¿Más problemas para Argentina?
Nota de la Editora : la fuga de capitales de Brasil desde mediados de año provocó una fuerte suba de la moneda estadounidense. El Banco Central de Brasil, que desde hace cinco años no operaba sobre el mercado ‘spot’ de divisas (opera sobre futuros), el miércoles volvió a hacerlo. Se crea un gran problema para la Argentina por la pérdida de competitividad de sus exportaciones hacia Brasil, y el riesgo de comenzar a ver el mercado argentino inundado de productos brasileros. Más ojotas para el verano. Los argentinos, les inundarán las playas. Me pueden dejar sus comentarios en paola@latinforme.com
El agravamiento de la crisis ha llegado a Latinoamérica y está sacudiendo sus mercados, siendo Brasil la principal víctima. Así como en tiempos de bonanza en Brasil se producía un fuerte flujo de dólares que ingresaban al país, lo cual derivó en una fuerte apreciación de su tipo de cambio nominal, la crisis actual está produciendo que los inversores desarmen bruscamente sus carteras en dicho país, generando una fuerte demanda de dólares.
Desde que alcanzó su nivel mínimo el 4 de agosto de este año cuando cotizó a R$ 1,556, el dólar comenzó a ganar terreno frente al real llegando a rozar los R$ 2,50. Esta situación hizo que el Banco Central de Brasil cambiara su postura, y luego de cinco años de mantenerse al margen, comenzó a intervenir en el mercado de divisas con el objetivo de evitar que el dólar siga disparándose (entre estos dos niveles extremos, la cotización se incrementó en más de un 60% en sólo dos meses).
Esta fuerte devaluación del real en Brasil no generó temor en el mercado porque el mismo sabe que el Banco Central de Brasil tiene capacidad para intervenir en el mercado de divisas y controlar la disparada del dólar. De hecho, el Banco Central de Brasil, cuenta con US$ 208.000 millones en reservas internacionales.
Más allá de ello, la fuerte volatilidad de la cotización del dólar en Brasil genera preocupación en el gobierno por los efectos negativos que ello produce para los negocios y para las inversiones en el país.
Pero no solamente Brasil está preocupado con la disparada del dólar y el fuerte debilitamiento del real. Argentina, que mantiene una estrecha relación comercial con Brasil, también lo está, ya que esta situación puede profundizar el déficit comercial que Argentina tiene con el país vecino y que no ha podido revertir a pesar de la fuerte apreciación que el real había experimentado en el último tiempo. En el acumulado de los primeros meses del año, el déficit comercial que Argentina tiene con Brasil asciende a US$ 3.850 millones.
La preocupación por el sistemático déficit comercial que Argentina tiene con Brasil es un tema de debate entre ambos gobiernos que vienen trabajando en dicho sentido para intentar reducir los desbalances comerciales.
Vale aclarar que el deterioro de la competitividad de Argentina se ha venido produciendo incluso mientras el real se apreciaba fuertemente. Es que la elevada tasa de inflación que sufre Argentina (de la que varios analistas han llegado a ubicarla por encima del 30% interanual en su peor momento), golpeó sensiblemente al tipo de cambio real. Ahora con la devaluación nominal del real, la situación se agravó más aún.
Con la fuerte devaluación del real, tanto los exportadores argentinos como las empresas productoras de bienes y servicios transables, se verán afectadas por el deterioro relativo en su competitividad. Y, entre ellos, con la cercanía del verano, la preocupación del sector empresario vinculado al sector turismo en Argentina está en aumento, y ello hace recordar épocas pasadas en donde Brasil representaba una dura competencia.
Pero la pérdida de competitividad relativa no es la única preocupación del gobierno argentino por lo que está ocurriendo en Brasil. El abaratamiento relativo de Brasil genera un mayor atractivo para las inversiones directas, lo cual probablemente le quitará inversores a la Argentina. Por estos momentos una automotriz estaba decidiendo entre ambos países para instalar una planta para producir uno de sus modelos.
La volatilidad en Brasil y los temores a un efecto contagio en Argentina, limitan aún más la posibilidad de que el país pueda retornar a los mercados financieros internacionales para obtener financiamiento, ello a pesar de que se concrete el pago al Club de París y el acuerdo con los holdouts.
Ante este panorama: ¿Qué está haciendo el gobierno argentino frente a esto? En primer lugar, el alza en la cotización del dólar en relación al peso argentino puede estar estrechamente vinculada a lo que ocurre en Brasil. El dólar en Argentina está cotizando en estos momentos a $ 3,24, cuando hace sólo dos semanas lo hacía a $ 3,12.
Para apoyar esta idea basta con recordar que en el último episodio de turbulencia, cuando la cotización del dólar en Argentina superó los $ 3,20, el BCRA intervino fuertemente en el mercado de divisas y llevó su cotización a 3,04, para de este modo, evitar que se generen presiones inflacionarias.
Desde el gobierno, también se está trabajando en generar medidas que eviten el impacto de la devaluación del real brasileño sobre la balanza comercial, principalmente, buscando proteger a la industria local de un posible aluvión de importaciones.
Es probable que la idea que está en el aire de implementar medidas para incentivar la repatriación de capitales, sea otra iniciativa que responda a buscar mitigar los efectos negativos tanto de la crisis como de la volatilidad en Brasil.
Si bien estas medidas pueden ayudar a mitigar los efectos de la fuerte devaluación del real brasileño, el gobierno argentino debe realizar un mayor esfuerzo para fortalecer a la economía contra posibles shocks adversos. La búsqueda de reducir la dinámica inflacionaria puede generar un mayor beneficio para los sectores transables que la simple devaluación nominal de la moneda. Además, el fortalecimiento del superávit fiscal, mediante la moderación del gasto público, puede contribuir tanto para reducir las presiones inflacionarias como para fortalecer a la economía y reducir las necesidades de financiamiento.
La devaluación del real brasileño produce, sin dudas, un impacto negativo sobre la economía argentina, pero lo principal para Argentina es enfocarse en aquellos factores internos que deterioran su competitividad y atractivo frente a Brasil.
Nos encontraremos nuevamente el próximo lunes,
Horacio Pozzo
