se llegó a un acuerdo anoche entre la Casa Blanca y los congresistas de EEUU para la autorización del mayor megarescate de la historia. Europa, atenta observa, mientras algunas voces de sus economistas sugieren mayor acción en el continente.
Si bien la aprobación del plan de rescate para el sistema financiero estadounidense aún no fue concretada por el Congreso, es un hecho que tendrá un final feliz. Es que existe una coincidencia casi unánime de que es la única salida que se le puede encontrar a esta crisis.
Por cierto, la aprobación de dicho plan de rescate genera grandes expectativas en el resto del mundo, en especial en las economías desarrolladas con los países europeos a la cabeza quienes esperan que los Estados Unidos se haga cargo del costo de la crisis, mientras ellos intentan mantenerse al margen hasta que pase lo peor.
No hay que olvidar que no solamente EE.UU. fue el responsable de la crisis por la que atraviesa el mundo en estos momentos. La mayoría de los países desarrollados participaron de la fiesta de activos de baja calidad pero con un alto potencial de ganancias mientras la tendencia ascendente era la que prevalecía.
Pero cuando aún no se ha aprobado el plan de rescate en el sistema financiero estadounidense, el Fondo Monetario Internacional está entrando en acción al sugerirle a Europa que prepare planes de contingencia para un posible agravamiento de la crisis en la región.
El director del departamento para Europa del FMI, Alessandro Leipold, advertía: “El problema podría ser menos severo en Europa, pero (Europa) no debe ser autocomplaciente y debería estar preparada para el peor de los escenarios”.
En el mismo sentido se alineó el director gerente del FMI, Jaime Caruana: “Es importante que los países preparen sus respectivos planes de contingencia”… ¿Está el FMI pidiendo que Europa comience a diseñar un plan de rescate como el de los EE.UU.?
Vale recordar que a poco de conocerse la propuesta de rescate de activos tóxicos del sistema financiero estadounidense, la Unión Europea descartó llevar adelante un plan de dicha naturaleza. En ese sentido, se lo pudo escuchar al comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, en el Europarlamento en Bruselas decir: “La situación a la que estamos confrontados en Europa es menos grave y los Estados miembros (de la UE) no estiman en este momento que sea necesario un plan como el de Estados Unidos”.
Si bien no están surgiendo grandes novedades de entidades financieras con problemas en Europa, algunas ya están reacomodándose para evitar sufrir ante el deterioro del escenario económico.
En este sentido, tanto el banco británico HSBC Holdings plc ( LSE: HSBA , NYSE: HBC ) como el grupo de banca y seguros belgo-holandés Fortis, están reduciendo costos y aumentando su liquidez.
El HSBC anunció que recortará 1.100 empleos debido a la crisis financiera. Cerca de la mitad de los puestos afectados se encuentran en el Reino Unido, sobre todo en la sección de banca inversora en Londres. La entidad había anunciado el mes pasado, que sus beneficios semestrales cayeron un 28% hasta los US$ 10.200 millones.
El grupo de banca y seguros belgo-holandés Fortis, anunció que venderá activos por hasta 10.000 millones de euros. Las autoridades negaban cualquier posibilidad de problemas para la entidad y explicaban: “No está para nada de actualidad una quiebra de Fortis. No hay el más mínimo riesgo de que tengamos que enfrentar un problema de ese tipo”.
¿Necesita Europa tener un plan de rescate similar al de los EE.UU.? La primera impresión que existe es que no. Si bien la crisis ha afectado al sistema financiero en Europa y probablemente habrá entidades que deban limpiar sus balances para mejorar la calidad de los mismos, no parece que existiera un riesgo de crisis de la magnitud que se enfrenta en los EE.UU.
Pero llegados a esta altura de las circunstancias, y ante la gran incertidumbre reinante en los mercados, resultaría conveniente que al menos los países europeos trabajen en un plan de contingencias más allá de que la probabilidad de que tenga que ser utilizado sea mínima.
Esta sugerencia tiene más que nada un motivo si se quiere psicológico. Es que sería muy valorada por el mercado el cual encontraría tranquilidad en saber de la existencia de un plan de acción concreto en caso de que la situación se agrave.
A modo de ejemplo para entender la importancia de este tipo de señales para el mercado, vale recordar lo que Henry Paulson dijera, mientras caía Lehman Brothers ( NYSE:LEH ), que el gobierno estadounidense no tenía pensado seguir utilizando el dinero de las familias en más rescates de entidades. El saber que el riesgo ante cualquier inconveniente era muy elevado, puso en peligro a todo el sistema financiero estadounidense.
Entiendo por lo anterior, que los países europeos deben enviar señales tranquilizadoras al mercado a través de la elaboración de planes de contingencia. Por lo pronto, desde las entidades monetarias de Europa, con el BCE y el Banco de Inglaterra a la cabeza, se trabaja en brindar toda la liquidez que el mercado requiera para eliminar cualquier tipo de tensiones que puedan surgir, mientras se aguarda un guiño desde los EE.UU. con la aprobación del mega rescate.
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo

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