Se inicia el gobierno de Fernando Lugo…En Paraguay nace una esperanza
Luego de décadas de liderazgo del Partido Colorado en Paraguay, la asunción del ex obispo Fernando Lugo en Paraguay, liderando la Alianza Patriótica por el Cambio (APC), es un hecho por demás trascendente para la historia del país. Paraguay ha decido cambiar, pero ¿Hacia dónde?
Los primeros indicios marcan algunos puntos fundamentales en los que se apoyará la política económica del nuevo presidente y que implicará un cambio radical en relación a la dirección que traía la misma.
Buena parte de la orientación que tomará el gobierno de Lugo fue anunciada en su discurso de asunción. Lo primordial en su gobierno, será el combate contra la pobreza que afecta al 35,2% de la población paraguaya. Entre los sectores prioritarios en que enfocará su acción se encuentran las etnias indígenas (en Paraguay existen 17 etnias indígenas), los campesinos, los paraguayos en situación de emigrantes, los niños de la calle y los pobladores del cinturón de pobreza de la capital.
Para Lugo, el tema de la tierra es clave. En Paraguay existen 2.000.000 de campesinos sin tierras, en tanto que el 7% de la población del país posee el 93% de la superficie cultivable de tierra que Paraguay posee. Las acciones del gobierno de Lugo, buscarán revertir esta situación.
Lo social jugará un rol determinante en el nuevo gobierno. La salud y la educación serán dos de los elementos que Lugo buscará reforzar para mejorar la situación actual de la población y sus oportunidades. Y las medidas en estos temas no se hacen esperar: el nuevo gobierno ordenó la compra de cientos de medicamentos para los hospitales y se acaba de anunciar un plan de alfabetización que contará con grupos de voluntarios de organizaciones juveniles, estudiantiles y comunitarias que deseen colaborar con el nuevo Gobierno de Fernando Lugo. En educación se buscará la universalización y gratuidad de la instrucción pública.
Otro de los temas claves que procurará lograr, es lograr una mayor integración de Paraguay a nivel regional y buscar una mayor apertura externa, para de este modo, potenciar el crecimiento del país. Dentro de esta política, buscará integrar el Movimiento de los No Alineados (NOAL).
En este contexto, el canciller paraguayo, Alejandro Hamed Franco decía: “La prioridad hoy para nosotros obviamente es la región y específicamente el bloque comercial del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), integrado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay”. Y en relación al MERCOSUR, Paraguay está interesado en negociar determinados impedimentos que existen al comercio regional y que afectan significativamente al país.
A horas de haber asumido, Lugo ya firmó con el presidente Hugo Chávez, de Venezuela, 12 acuerdos de cooperación que priorizan energía, educación y agricultura.
Pero al igual que otros países latinoamericanos tales como Colombia y Perú, Paraguay buscará lograr abrirse a nuevos mercados. Así lo reflejaba Franco, diciendo: “Queremos explorar un poco el continente africano donde estamos ausentes y afianzar nuestra presencia en el continente asiático”.
También el tema energético estuvo en el discurso de Lugo siendo el caso de la represa hidroeléctrica de Itaipú un tema que ya se está analizando con Brasil, ya que Paraguay sólo utiliza 17% del 50% de la energía que le corresponde y el resto lo vende a Brasil a un precio que ya resulta inadmisible y que es la quinta parte o menos del que recibiría a precios de mercado. La mejora en el ingreso por dicha energía puede significar un ingreso importante para que el gobierno pueda llevar adelante su política económica.
Estos son sólo algunos de los lineamientos de la política económica que pretende llevar a cabo el nuevo gobierno paraguayo. Desde varios países de la región (tales como Chile, Brasil y Argentina) se le ha ofrecido colaboración al gobierno de Lugo y ya hasta se habla de proyectos en conjunto. Incluso hasta el BID le ofreció un crédito por US$ 500 millones, un monto significativo para Paraguay que tiene una deuda externa de US$ 2.175 millones.
Como se puede apreciar, en estos días los anuncios abundan y todavía no se puede realizar una evaluación clara de cómo impactará la nueva política económica en Paraguay, pero las perspectivas y las expectativas que ha generado el nuevo gobierno son auspiciosas por lo que seguiremos de cerca la evolución de la economía paraguaya para, en los próximos meses, tener una idea más precisa del rumbo que tomará. Temas como la reforma tributaria sugerida por Joseph Stiglitz o la atracción de inversión extranjera directa, se encuentran también en medio del debate…
En Paraguay hay mucho por hacer y el cambio ya comenzó… ¿Cómo encontraremos al país luego de los próximos cinco años?
Nos encontraremos nuevamente mañana,
Horacio Pozzo
www.latinforme.com
